La visión. JD Roman

La palabra clave: “visión”. Sin ella, la energía decae, no se cumplen los plazos, las agendas personales salen a la superficie, la producción disminuye y las personas se dispersan.

Las personas no siguen al sueño en sí mismo. Siguen al líder que tiene ese sueño y que posee la capacidad para comunicarlo de forma efectiva. Por eso, al comienzo, la visión la da un líder, pero para que esa visión crezca y provoque un seguimiento, el líder debe asumir la responsabilidad por ella.

Existen cuatro niveles de visión en las personas:

  1. Algunas nunca la tienen (son vagabundos).
  2. Algunas la tienen pero nunca la siguen por su cuenta (son coachees).
  3. Algunas la tienen y la siguen (son realizadoras).
  4. Algunas la tienen, la siguen y ayudan a otros a tenerla (son líderes).

Los líderes no pueden llevar a sus colaboradores más lejos de lo que ellos han llegado. Así como sea el líder, así serán sus colaboradores.

¿Cómo puede ser esto así? Resulta que vemos lo que estamos dispuestos a ver, no lo que realmente es. Todo líder de éxito entiende esto, en relación con las personas y se hace tres preguntas: “¿qué ven los demás?”, “¿por qué lo ven de esa manera?” y “¿cómo puedo yo cambiar su percepción?”.

Lo que usted ve es, en definitiva, lo que usted logra.

Por eso, el foco de la visión debe recaer en el líder. Los coachees encuentran al líder y luego encuentran la visión. Los líderes encuentran la visión y luego encuentran a las personas.

“Pero… ¿cómo logro tener una visión para mi organización?”. La respuesta a esta pregunta es crucial. Hasta que no la conteste, una persona será líder solamente nominal. Aunque no podemos proporcionarle a usted una visión, podemos explicarle el proceso de recibirla, tanto para usted como para los que lo rodean.

Existe, sin embargo, una gran diferencia entre una persona con visión y una persona visionaria:

  1. Una persona con visión habla poco pero hace mucho.
  2. Una persona visionaria hace poco pero habla mucho.
  3. Una persona con visión saca fuerzas de sus convicciones internas.
  4. Una persona visionaria saca fuerza de las condiciones externas.
  5. Una persona con visión continúa incluso aunque surjan problemas.
  6. Una persona visionaria se detiene cuando el camino se torna difícil.

Una persona sin experiencia concibe a una visión de una manera idealista. Para ese individuo, la visión sola es suficiente. Ingenuamente, él proyecta la visión sobre otros, esperando que el sueño haga el trabajo sin darse cuenta de que la visión necesita apoyo. Una persona con experiencia sabe que los demás “compran” al líder antes de “comprar” la visión. Los líderes experimentados son plenamente conscientes de que las personas son volubles y los sueños frágiles.

 

Existen algunos puntos básicos sobre la visión:

  • La credibilidad de una visión la determina el líder.
  • La aceptación de una visión la determina el hecho de presentarla en el tiempo oportuno.
  • El valor de una visión lo determinan la energía y la dirección que conlleva.
  • La evaluación de una visión la determina el nivel de compromiso de las personas.
  • El éxito de una visión lo determina el apropiamiento de esta tanto por parte del líder como del resto de las personas.

 

Los líderes que comunican metas a sus coachees de manera forma efectiva logran más que los que no lo hacen.

Los líderes exitosos “ven” en tres niveles:

Nivel 1

Percepción: Ver lo que es ahora con los ojos de la realidad.

 

Nivel 2

Probabilidad: Ver lo que será con los ojos de discernimiento.

 

Nivel 3

Posibilidad: Ver lo que puede ser con los ojos de la visión.

 

Un futurista ve solamente el nivel 3. Un vaticinador ve solamente el nivel 2. Un seguidor ve solamente el 1. Un líder vive en el 3, dirige en el nivel 2 y escucha en el nivel 1.

Resulta esencial entender qué es lo que estorba a la visión en el nivel 1. Vemos las cosas no como son, sino como somos. Por eso, cuando se estorba una visión, por lo general, no se trata de un problema relacionado con las personas. Existen diez tipos de personas que estorban la visión de la organización y dificultan la labor del coach.

Abrir los ojos a las posibilidades: nivel 3

En este nivel, necesitamos preguntarnos cómo hacer crecer a las personas a la medida de la visión. Esto representa que la única cosa que el líder debe hacer continuamente… es impulsar el crecimiento de la gente a la medida de la visión una vez que esta la visualiza.

Existen distintos pasos que el líder de un nivel 3 debe dar. En primer lugar, debe buscar ganadores para que se integren al equipo. Estas cualidades de los ganadores guiarán la investigación:

  • Son menos sensibles a la desaprobación y al rechazo.
  • Piensan en lo esencial.
  • Se concentran en la tarea que tienen entre las manos.
  • No son supersticiosos; dicen: “Así es la vida”.
  • Rehúsan igualar el fracaso a la autoestima.
  • No restringen el pensamiento a los patrones rígidos establecidos.
  • Ven “el gran cuadro”.
  • Dan la bienvenida a los desafíos con optimismo.
  • No desperdician el tiempo en pensamientos improductivos.

El líder exitoso del nivel 3 observará tres niveles:

El nivel perceptible

Lo que ahora se ve: los ojos de la realidad. Un líder escucha en este nivel.

El nivel probable

Lo que se verá: los ojos del discernimiento. Un líder dirige en este nivel.

El nivel posible

Lo que podría verse: los ojos de la visión. Un líder vive en este nivel.

 

La visión concede poder al líder que la tiene. El líder cree no sólo que la visión puede hacerse realidad, sino que debe hacerse.

Para ello, existen cinco informaciones que los buenos coachs conocen:

  1. Lo que se espera de cada uno.
  2. Que cada uno tendrá una oportunidad para desempeñarse.
  3. Como cada uno está lográndolo.
  4. Que se dará guía cuando cada uno lo necesite.
  5. Que cada uno será recompensado de acuerdo con su contribución.

Pero hay que evitar los escollos siguientes:

  1. Atraer simpatías antes que ser respetados.
  2. No solicitar a los miembros del equipo consejo y ayuda.
  3. Frustrar el talento personal por hacer énfasis en las reglas más que en las habilidades.
  4. No mantener una crítica constructiva.
  5. No desarrollar un sentido de responsabilidad en los miembros del equipo.
  6. Tratar a todos de la misma manera.
  7. No mantener informadas a las personas.

El primer objetivo del líder es preparar a los individuos, no descartarlos. Y, al final, existen muchas formas y estilos para conseguirlo.

 

 

LinkedIn
Twitter
Instagram
Facebook
Pinterest