Creatividad y bloqueos culturales:

 

Están relacionados con los valores aprendidos. Algunos de los más usuales son:

 

  • El deseo de adaptarse a una norma aceptada.

 

  • Rapidez en los juicios: Con frecuencia, se produce la emisión de juicios sin calibrarlos suficientemente, para ser prácticos y para no gastar tiempo (que al final se traduce siempre en dinero).

 

  • Evitar la curiosidad. Considerar que no es de buena educación ser muy curioso. Tampoco es inteligente, para muchas personas, dudar de todo.

 

  • Exagerar la competencia: Se otorga demasiada importancia a la competencia frente al estilo cooperativo.

 

  • Exagerar la cooperación: A veces, por el contrario, se puede dar un excesivo apoyo a la cooperación en cuanto limita o impide las inclinaciones y posibilidades personales. La aceptación de las mayorías (a veces de la mediocridad de las mayorías) puede impedir el desarrollo de las posibilidades particulares.

 

  • Excesiva fe y confianza en la razón o en la lógica. Se otorga una confianza excesiva a la razón y a la lógica y se rechaza “lo que no es razonable”. Hay que “entrar en razón”. Y de la misma manera que, por ejemplo, los padres o educadores reprimen la exploración del niño y recalcan lo razonable, las instituciones – muchas veces la institución la lleva dentro cada uno de nosotros – se ocupan también de sancionar las divergencias como anormalidad, la disensión como impedimento de acción efectiva y, en el fondo, el pluralismo como contradictor de la unidad.

 

  • Tendencia a adoptar una actitud “absolutista” (de todo o nada). La prisa lleva al dogmatismo en la exposición y a la repetición en las contestaciones. El dogmatismo conduce a una percepción estereotipada y cierra caminos en lugar de abrirlos.

 

  • Demasiados conocimientos sobre el campo del problema (o, en otras ocasiones, muy pocos).

 

  • Rechazo de la fantasía: Se rechazan la fantasía y la imaginación por creer que no sirven para nada. Muchas veces, los sueños quedan asesinados desde pequeños (y, en parte, también la utopía).

 

  • Tener poco sentido del humor o considerar que aplicarlo es una pérdida de tiempo.

 

  • Considerar que la tradición es un valor seguro.

 

  • Pensar que los tabúes son sagrados.
LinkedIn
Twitter
Instagram
Facebook
Pinterest